sábado, 3 de octubre de 2009

FlashBack de locos en el Manicomio

El martes es tan buen día como otro cualquiera para que se convierta en un auténtico caos. Y es que el martes de esta semana que ya casi abandonamos, lo fue. Por la noche, después de correr de un sitio a otro bajo la lluvia; me junté con unos amigos en el Manicomio, un local en el que puedes ponerte las botas a refrescos y comida grasienta pagando un precio moderado cada persona. Una vez allí y despues de recuperar el aliento, empecé a rebobinar el tiempo para contarles lo que había sucedido ese dichoso martes. Por la mañana, en Mapfre mi jefe había estado toda la mañana muy serio e incluso borde. Mientras tanto yo organizaba mis llamadas y clientes para dejarselas a mi compañera de al lado, a modo de testamento. Es gracioso saber que en breve te vas a ir de un sitio y que preparas todo para los que se quedan, mirandolo desde este punto de vista no me parece tan mala la muerte. Porque los que se quedaban aguantando al jefe son mis compis, yo "muero" y me encontraré con la sombra de otro "dios tirano". Transcurrida la mañana sin ningún altercado que destacar, nos vamos a lo mas interesante, el momento de mi despido. Cuando llegué por la tarde mi jefe me reunió en el despacho y me dijo directamente que como ya estabamos a día 29, no hacía falta que siguiera llendo por la oficina, el se encargaría de que yo cobrase este mes, pero eso si, tuvo que soltar la típica frase de las pelis: Recoge tus cosas y te vas... Salí de ese despacho mas ancho que largo, y me empecé a despedir de los compañeros de batalla que hasta hace dos segundos luchaban a mi lado. Uno de ellos, Fernando, el hombre mas sensato, directo y mordaz que he conocido en esa empresa, me dijo que me esperara un momento que iba a llamar a un conocido suyo para arreglar mi situación. Cogió su agenda, y después de hablar con un tal Octavio ya tenía trabajo. En esos momentos me sentí el chico mas afortunado del mundo, solo estuve 40 excasos minutos en paro. Y así mas o menos es como transcurrió este martes de locos.